jueves, 6 de septiembre de 2018

MIR y ansiedad # 2: Mantener la ansiedad a raya

¡Hola!

¿Cómo estáis? 

¿Sobrevivís al temido MIR? 

¿Vas a empezar a estudiar Medicina y estás atacada/o de los nervios? ¿Te vas a presentar al 2MIR20 o 2MIR21 y buscas información sobre cómo será y cómo se pueden llevar mejor los agobios?

Para todos y todas y sobre todo para mí, que después de las vacaciones parece que se me han olvidado todos mis hábitos zen, escribo esta entrada sobre cambios pequeños (o muy grandes, según se mire) en la forma de pensar en el día a día de estudio e incorporaciones a la rutina que me ayudaron antes de las vacaciones a volver a mi centro (porque ya os comenté que llegué a unos niveles de ansiedad que no me da la gana de sostener durante siete meses) y que espero vuelvan a funcionar en breves.




Sí, soy consciente de que os pregunté si os interesaban más los posts sobre ansiedad "puntual" o "crónica" y que la mayoría de vosotros/as votasteis "crónica".

Pero he pensado que en términos logísticos es mejor y más útil (y además me apetece, qué narices :P) una entrada sobre la ansiedad en el MIR en particular y posteriormente extenderme en varios posts con más tranquilidad hablando sobre esos patrones de pensamiento y comportamiento que perpetúan la ansiedad y cómo a mí el yoga y su filosofía me ayudan.

Y por cierto, si no sabes de qué estoy hablando o no tienes del todo claro qué es la ansiedad, te invito a que cliques en estos dos enlaces a dos posts míos anteriores en los que te lo explico:

Dicho esto, vamos al lío:




¿Dónde está el problema?

Antes de encontrarle una solución a nada creo que es necesario darse cuenta de dónde está el problema. 

Y, cuando hablamos de emociones, además creo que hay que tener en cuenta algunas otras cosas:
1- No existe la solución perfecta. No son matemáticas, cuando hablamos de la mente humana dos más dos no son siempre cuatro. A veces son cuatro, sí, pero en otras ocasiones son tres o cinco. ¿Qué quiero decir con esto? Que lo que un día te funciona de una manera en un día diferente con circunstancias distintas puede no funcionar, y hay que intentar aceptarlo.
2- Va a suponer un esfuerzo. Cuando se lleva mucho tiempo manteniendo una misma forma tóxica de pensar, esta no cambia de la noche a la mañana. Hay que repetir y repetir y repetir los hábitos positivos para que poco a poco pasen a ser aquellos a los que la mente recurra en la mayoría de las ocasiones. Y aun así... pasa al punto siguiente.
3- Tropezaremos una y otra vez con la misma piedra. ¿Qué frustrante, verdad? Pues es así. Cuanto más constantes seamos con los buenos hábitos menos veces tropezaremos y antes nos levantaremos, pero que vamos a caer una y mil veces en el mismo error está más claro que el agua. Es otra cosa que hay que aceptar.


Sabiendo esto, ¿dónde está el problema?

En mi humilde opinión, el problema está en dos puntos principales:

- Exigencia y expectativas altas: Cuanto más alto te pongas el listón, más perfectas quieras hacer las cosas, menos errores te permitas cometer para quedarte tranquilo/a pensando que lo llevas más o menos bien, más presión te impongas para conseguir tal o cual plaza en tal o cual sitio... mayor es la ansiedad. El reto es más grande, así que el cuerpo se prepara para rendir al doscientos por cien. 

El tema está en que no es físicamente posible estar al doscientos por cien durante siete meses. Algún día vas a petar; has dormido fatal, en la vida pasan cosas o simplemente  estás resfriado/a o llueve. Cualquier bobada o no bobada que te reste un poco de energía, te descentre... y ya no vas a rendir lo mismo.

¿Qué pasa en ese momento?

Pánico. Ataque de rabia. El botón de la autodestrucción. Flagelarte por haberte equivocado, por no haber dado el máximo...

Y digo esto porque si la preocupación es lo suficientemente grande como para imponerte una exigencia y unas expectativas tan grandes, el día que no llegas posiblemente te vayas a querer tirar de los pelos.

No sé si estáis de acuerdo conmigo en si es así o no, ya sabéis que todo lo que escribo lo hago con respeto, que es mi humilde opinión según mi experiencia y aprendizaje y que podéis comentar cualquier apunte, experiencia o consejo que tengáis en los comentarios. Y también preguntar, por supuesto. 

- Baja confianza en uno mismo: Según mi punto de vista la ansiedad está muy basada en el miedo. Y la falta de confianza en uno mismo es un gran origen del miedo. Miedo a no saber levantarte si te caes, miedo a cometer errores en cadena que te destrocen la preparación si empiezas a fallar, miedo a lo que va a pasar en el futuro si no alcanzas cierto mínimo (que además muchas veces es autoimpuesto, en relación con el punto de arriba) o cierta puntuación en el examen... 

La confianza en uno mismo y la autoestima son precisamente lo opuesto a esos miedos. 

Cuando yo confío en que tengo a mi alcance técnicas y/o herramientas, un círculo de apoyo potente, formas de desahogarme, otras pasiones... que me sostienen mientras me estoy cayendo y me ayudan a recomponerme cuando me he roto, todas las posibles cosas malas que acabo de mencionar me dan menos miedo.

Si yo confío en que pase lo que pase y acabe donde acabe voy a estar bien porque me acuerdo de que conozco mi propia capacidad de superación y sé que todo (TODO) es temporal, lo afronto lo que me echen con mucha más tranquilidad.


Cerebro: ¡Imagina las cosas que podría hacer si solo tuviera un poco más de confianza en mí mismo!
Corazón: ¡Déjame ir y a lo mejor lo descubrimos!

¿Y entonces qué podemos hacer?

- Intentar rendirnos ante la certeza de que por mucho que hagamos nunca todo va a salir tan bien como nos gustaría. Intentar aceptar que somos humanos y que cometer errores es parte de nuestra naturaleza. Y recordarnos a nosotros mismos que NO NECESITAMOS QUE TODO SALGA BIEN PARA ESTAR BIEN.

Suena fácil, ¿a que sí?

A mí me va muy bien practicar posturas de yoga porque cuando me rindo con el cuerpo me resulta mucho más fácil rendirme con la mente. Es como dejarme caer sabiendo que algo me va a sostener porque (esto es un concepto muy de la filosofía del yoga y a lo mejor os hacen los ojos chiribitas) al final las cosas que duelen y las que nos dan alegría se acaban por equilibrar siempre, y si buscas alegría la acabas encontrando. No falla. 

Otra cosa que me da muy buen resultado es repetirme todos estos conceptos tantas veces como sea posible a lo largo del día. 

De hecho, tengo un post it pegado en la puerta de mi cuarto hablando de todos estos temas que me ordeno a mi misma leer a diario antes de emprender el día. 

Puedes ponerte un post it tú también, puedes descargarte de Internet imágenes que te gusten o con mensajes que te hagan sentir bien y ponértelas de fondo de pantalla del móvil o del ordenador, puedes escuchar canciones que te ayuden a autoconvencerte de que VAS A ESTAR BIEN.



Esta es una canción brutal. Si no os gustan las canciones tranquilas a lo mejor os da urticaria, pero leed al menos la letra. Es todo lo que os acabo de contar resumido en una canción.

- Planear lo que vas a hacer cada día de forma razonable y premiarte al final de la jornada por cualquier cosa que hayas hecho, por pequeña que sea.




Este vídeo también está muy bien, es de una chica con la que he entablado amistad gracias al Twitter (ella es @MRandoalfuturo
Habla de este truco y otros más para mantenerse con la cabeza en su sitio. Muy recomendable :)

- Hacer deporte. Yo lo hago prácticamente todos los días, sino ya os digo yo dónde estaría en este momento. 

Bailar, jugar al fútbol, nadar, pasear, andar en bici... cualquier cosa es buena. 

Pero sal, mueve el culo, despeja la cabeza, que te suban las endorfinas y te baje el nivel de estrés.

- Creatividad. 

A mí es algo que me relaja mucho. 

Escribir sobre todo, pero también sacar fotos, pintar o (y aquí alguno/a me va a imaginar como una abuelilla con las gafas en la punta de la nariz, pero me voy a arriesgar :P) tejer. 



Que la verdad estoy bastante vaga últimamente, pero me relaja y lo va a seguir haciendo jajaja

- Meditar. Respirar respirando.

¿Cómo dices, Iratxe?

Que sí, que sí. Que respires respirando.

Túmbate en la cama, en el suelo, siéntate en la silla con la espalda recta y los pies en el suelo... y respira. 

Solo respira.

Siente cómo te entra el aire por la nariz, como llena tus pulmones, cómo estos se van vaciando y el aire te roza la nariz o los labios.

Se te va a ir la mente a tropecientos sitios diferentes en menos que canta un gallo, evidentísimamente. 

Pero ahí está la gracia de meditar. Volver a la respiración una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez. ¿Que se te va la cabeza? Vuelves a la respiración, una vez y otra vez y otra vez.

Como lo de los errores que comentábamos antes.

Yo suelo hacerlo antes de irme a dormir y me deja medio sedada. 

No lo hago siempre porque soy humana y me da pereza y me he quedado escribiendo o leyendo o viendo una peli o o o. 

Pero cuando no lo hago lo noto.

Ahí lo dejo :P





- Contar con la gente que nos quiere.


Sé que cuesta. 

Pero encontrar personas que son capaces de dar una respuesta empática cuando te abres a ellas es una de las cosas más bonitas de este mundo.

Y aunque no hables de temas como la preocupación o la ansiedad.

Solo para echarte unas risas.

SON UN REGALO. 

Cita de mi querida "Anatomía de Grey" :P

¡Pues esto es lo que tenía para contaros hoy!

¿Os ha gustado el post? ¿Pensáis que mis trucos del almendruco pueden seros útiles? 

¿Cuáles utilizáis vosotros/as? A lo mejor no los conozco, ¡así yo también aprendo!

Contadme, contadme, que disfruto mucho hablando con vosotros/as.

Y como siempre, sabéis que tenéis el mail (diarioestudiantemedicina@gmail.com), el Twitter y el Instagram.

Cada vez estáis llegando más personas, lo cual me hace una ilusión tremenda. A ver si sigue así la cosa :)

2 comentarios:

  1. Hola, compi!!
    Me ha costado encontrar el ratito para escribirte, pero aquí estoy.
    Esta semana ya es de muerte y destrucción y no estoy estudiando tanto.
    Muy buen resumen de todos los factores posibles que pueden influir en nuestra ansiedad de estos meses.
    Quizás estas semanas que estoy con el ánimo bajo la lea más de una vez.

    Me gustaría poder hacer ejercicio... Me cuesta mucho encontrar el hueco con las clases y pasando todo el día fuera de casa. La única solución que le he encontrado es quedarme de vez en cuando en casa a estudiar. Pero me cunde menos.
    No se puede todo en esta vida...

    Y me quedo con lo de la gente que te hace bien. Me parece esencial. Fuera gente tóxica, aunque sean cercanos... A veces cuesta darse cuenta.
    Un besazo y mucho ánimo!!

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Marina! :D
      Tranquila, que yo estoy igual. Pero lo importante es que, aunque sea de cuando en cuando, nos vamos siguiendo la pista todo el tiempo :P

      Me alegro de que te haya gustado :)
      A mí también me animó leer tu entrada, saber que no soy la única que se plantea ciertas cosas me hace sentir reconfortada.

      Claro, tú vas al segundo turno ¿no? No me extraña que te cueste encontrar el tiempo, pero es lo que dices, al final solo nos quedan unos meses y si así te va bien por el momento adelante. Lo bueno del MIR es que si en algún punto del camino necesitas cambiar y reajustar horarios puedes hacerlo, los objetivos los marcas tú.

      Totalmente. Otra cosa buena de esta opo es que, al estar tanto tiempo contigo mismo cuando sales es más fácil hacer la distinción de ¿qué me apetece realmente? y ¿qué me hace sentir bien y estudiar tranquila y qué me descentra? Por lo menos para mí así está siendo.

      ¡¡Un beso muy fuerte y muchísimo ánimo para ti también!! Nos estamos ganando el cielo :P

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