domingo, 25 de agosto de 2013

Una de comida

Bueno, esta vez os vengo a hablar de la comida en la uni. 

 Veamos... ¿Habéis oído hablar de las máquinas expendedoras? ¿Esas por las que peleabais cuando estabais en el colegio para poder comprar un tentempié? Pues vais a llegar a odiarlas.

Me explico: no es ese odio derivado de un empacho, sino más bien todo lo contrario. Es el odio ese tan típico de "oh-dios-mío.qué-ganas-de-unos-doritos-Iratxe-que-no-que-no-son-sanos-joder-qué-ganas-maldita-sea-por-qué-existirán-las-máquinas-expendedoras". ¿Me comprendéis?
Yo todavía no sé que voy a hacer este curso que se me viene encima... Espero que llevarme piezas y piezas de fruta y muuuuchos chicles ayude (los chicles son grandes aliados para estas cosas).

Y luego está la cafe (la cafetería; se nota que le he cogido cariño, ¿eh?). En la nuestra hay una barra llena de pinchos (el de tortilla de 3 pisos con chorizo, mayonesa y espinacas (creo que son espinacas) es brutaaaal), dulces y raciones, y además hay una carta de bocadillos y hamburguesas a bastante buen precio. 
Los bocadillos y sándwiches están muy buenos (los ponen con pan calentito.. ñam ñam), pero no es plan de malcomer todos los días, así que mi grupo y yo solemos elegir comer de menú.

El menú completo (primero, segundo, pan, bebida y postre) vale 6'50 o así, y el medio menú (lo mismo pero sólo con un plato) unos 5'30 €. A ver, no es el restaurante de Ferrán Adriá, vale, pero está bastante bien. Si vas todos los días de la semana es posible que termines pensando que no es variado, pero para ir un solo día a mí me parece que está muy bien. Puedes escoger siempre entre verduras, pasta o arroz de primero y pollo, pescado o carne de segundo. Y casi siempre hay patatas fritas de acompañamiento. Por último, hay tanto postres dulces como frutas, y para beber pues hay agua y varios refrescos. Además, te dejan sustituir los platos por ensalada, pizza, sándwiches, hamburguesas y perritos calientes.
¿Lo malo? Que llenan los platos una barbaridad (yo ahora opto por comprar sólo medio menú porque sino no me lo termino y ODIO desperdiciar comida) y que cuando quieres comer ligero no puedes porque suelen poner mucho queso, crema y así. O sea, que si sois de estómago mediano- pequeño... ¡ya sabéis! 

Y no, no estáis obligad@s a gastar pasta gansa. En la facultad tenemos dos zonas con microondas, sillas y mesas. La de la planta baja está en la entrada principal a la facultad, y es muuuy ruidosa. Sobre todo a la hora de comer, se forma una cola larguísima para calentar los tuppers (también es donde están las máquinas expendedoras... :S). En cambio, la sala del primer piso está mucho más silenciosa y tranquila. Y eso que está mucho mejor: hay el doble de microondas y un fregadero. ¡Y encima hace calorcito! Sin embargo, la mayoría calienta la comida abajo. ¿Será por la pereza de subir escaleras? 

Otra cosa: los tentempiés, Duran diez minutos o menos, con las prisas de ponerte la bata y moverte de una aula a otra. Es decir: si coméis rápido, no problemo. Ahora, si sois lentos masticadores como una servidora, no os llevéis una manzana porque no tendréis tiempo de terminárosla. 

Y creo que no tengo nada más que añadir... Con el tiempo le cogeréis el tranquillo a todo, ya veréis. Yo tengo expectativas de disfrutar este curso más que el primero, porque ya sé moverme por la uni, he aprendido qué me sienta bien y qué no... Esas cosas que sólo da la experiencia ;)

sábado, 17 de agosto de 2013

Lista de cosas buenas de la uni

Me he emocionado mucho con eso de la lista de libros para estudiar y he tenido las entradas un poco abandonadas, ya lo siento.

Resulta que se me ha ocurrido que estaría bien hacer una lista de cosas buenas que tiene la uni, porque a estas alturas de verano ya se tiene (al menos yo tengo) esa mezcla agridulce de ganas de volver a ver los compis, de ponerte otra ropa que no sean pantalones cortos, estar en esa optativa con la que llevas todo primero soñando, etc y a la vez sentir que no querrías abandonar nunca la costumbre de poder dormir hasta las 12, salir a la calle y no tener que llevarse el plumas, hacer lo que se te ponga en la punta de la nariz todo el rato... y esas cosas tan estupendas que tienen las vacaciones. Y como es una pena amargarse las últimas 3 semanas de ocio absoluto pensando en lo que se te viene encima, pues os traigo mi pequeña aportación a vuestro "no síndrome post vacacional".


  1. Que un compañer@ con el que no has hablado mucho pero que te cae muy bien te salude y te dé un abrazo espontáneo.
  2. ¿Quién no ha sentido ese cosquilleo en el estómago la primera vez que entra a una sala de cadáveres? Y la segunda, y la tercera...
  3. Compartir bromas frikis con gente tan friki como tú (en el buen sentido, eh? No os penséis): "¡Mirad, esta pata de pollo es una tibia!"
  4. Salir todos juntos como moscas a la miel cuando salen las notas, vamos a un corcho y resulta que no es ése.
  5. Dar vueltas como idiotas las primeras dos semanas (y alguna que otra vez) porque NADIE sabe dónde hay que ir a prácticas ni cómo se llega.
  6. Que los compañer@ te ofrezcan pastel cuando es su cumple.
  7. Estar agotada, montarte en el bus sin querer otra cosa que no sea silencio y mirar por el paisaje y encontrarte con un amig@ o conocid@ que te saca de tu mutismo y te hace la vida un poco más feliz.
  8. Los cursillos de suturas y aprender a tomar la tensión para jugar a ser médicos (qué cara de tontos felices que se nos pone a todos, de verdad).
  9. Tener una bata con tu nombre (o con un muñequito de médico, o con una mancha que sólo sabes tú de qué es... En definitiva, tu bata)

Y como 9 me parece que es un número más bonito que 10 y me tengo que marchar, pues aquí lo dejo. ¡Espero haber hecho vuestra vida un poquito más feliz! 

Hasta la próxima 

Iratxe

sábado, 20 de julio de 2013

A los que lo habéis conseguido, enhorabuena. Tenéis por delante 6 años en los que reiréis, lloraréis, maldeciréis haber elegido esta carrera. Habrá momentos apasionantes, y otros no tanto. Vais a tener que limaros los codos hasta la saciedad y más allá. Os ilusionaréis con casos y especialidades que jamás saborearéis, pero no importa. No importa porque todo en Medicina es bello y merece la pena. Todo tiene su dificultad y, por todo merece la pena luchar. 
A los que no, sé que nada de lo que os diga os hará sentir menos decepción o rabia. Lo sé. Por eso sólo me permitiré deciros que, de cualquier forma, no es el fin del mundo. Es posible que podáis estudiar Medicina más tarde. Podéis repetir Selectividad, o incluso entrar a la Facultad después de estudiar Enfermería o cualquier otra carrera. También puede ocurrir que, allá donde os lleve la vida (que no habíais planeado) os encontréis con personas tan maravillosas que acabéis agradeciendo no haber accedido a la primera opción. 

Es un nuevo comienzo. Por fin sois adultos. Por fin podéis elegir. Amigos, estudios... Cómo queréis enfrentaros a vuestro día a día. La felicidad no son circunstancias: no es estudiar la  carrera de tus sueños, ni llevar tu ropa favorita, ni siquiera que haga buen tiempo. La felicidad es una actitud. Se puede ser feliz en cualquier momento y en cualquier lugar. Ahora no lo veis así, pero podéis ser felices en la segunda opción. Y en la tercera, y en lo que jamás habíais pensado que haríais. Únicamente es cuestión de decir ¿Y qué más da? 


miércoles, 3 de julio de 2013

Carnet de conducir

Esta vez os vengo a hablar del carnet de conducir. Estoy tratando de conseguir el permiso B, a ver si lo saco este verano. 
Me permitiría conducir turismos, vehículos para personas con movilidad reducida... Es el que tiene la mayoría de la gente, creo. 

Me he apuntado a una autoescuela bastante bien de precio (es que es carísimo) con otras dos amigas (truco para que me dé menos pereza ir). El martes fue nuestro primer día. Hicimos mi amiga (la primeriza, la otra suspendió el examen teórico dos veces y ha tenido que renovar papeles) 4 tests y yo 3. Y de 30 preguntas hice una media de 18 bien en cada uno. No está nada mal para no tener ni la más remota idea de conducir. 

Ahora en mi mesa de escritorio descansa un manual de conducción en el Tema 1: Nociones básicas. No sabéis la maldita pereza que me da tener que levantar la vista de mi libro para sentarme a subrayar los tipos de carreteras o qué vehículos permite conducir el permiso que voy a obtener. Sobre todo después de todo junio ocupando mis horas con ocio, ocio y más ocio. 

Pero lo tengo que hacer. Porque si no no conseguiré aprobar la parte teórica a la primera en verano, y la verdad es que me convendría mucho. Así podría entrenarme para el práctico (muuucho más difícil) en las últimas semanas de vacaciones y en las primeras del curso, en las que estaré más libre. Si no tengo la seguridad para presentarme en otoño para el práctico, pues lo haré en enero. Supongo que podré aprobar todo y tener un mes y medio libre en invierno, como en el primer cuatrimestre de primero.  

Os cuento esto porque seguro que estáis intentando sacaros el carnet vosotros también, o pretendéis hacerlo dentro de poco. 
Pues hacerlo en verano es un coñazo alucinante, pero es el mejor momento. Tiempo a mansalva y energía, al menos más que durante el curso. 

El teórico no tiene mucho misterio: hay que leer el manual y hacer muchos y muchos tests. Lo complicado es la parte práctica. Ya os contaré qué tal me va. Lamentablemente, preveo que bastante peor. Pero, al fin y al cabo, lo hacen millones de personas a diario, ¿no? No puede ser tan difícil. Imposible desde luego que no. 

jueves, 13 de junio de 2013

Querido yo a los 17

Me han pasado un vídeo precioso.

Se llama "Querido yo a los 17", dura 11 minutos y está con ese nombre en Youtube. Lo han grabado los estudiantes que se gradúan este año 2013 de la universidad de Sevilla. Aparecen muchos de ellos dando mensajes cortos, que supongo que será lo que les hubiera gustado saber a los 18, 19, 20... cuando empezaron la carrera, los primeros cursos más teóricos, la entrada a la unidad docente... 

La verdad es que me ha tocado la fibra. Realmente había perdido un poco la motivación por la Medicina tras los exámenes. No sé, tal vez el estrés de los exámenes ha convertido unas asignaturas que podían haber sido maravillosas o al menos muy disfrutables en un auténtico incordio. Creo que eso y la envidia por no haber sido monitora de anatomía me han afectado. Me gustaría tener la certeza de que podré mantener una actitud positiva durante el segundo curso, pero esa no es la realidad. Al menos lo intentaré. 
El vídeo y la comida de hoy con dos de mis chicas de Medicina me han subido la "moral médica" :) 

miércoles, 5 de junio de 2013

¡Buena suerte a los que hacéis PAU!

Esta entrada es para desearos buena suerte a los que hacéis PAU o Selectividad estos días. 

Según mi experiencia, id a casa a echar la siesta si podéis entre examen y examen. Y comed en casa también si podéis, que allí hay mucha más tranquilidad para repasar, dormir, cambiaros de ropa... O lo que queráis.
De verdad os digo que las preguntitas de las amigas histéricas antes de un examen te ponen mucho más histérica a ti. 

Lo de repasar depende de cada cuál. A mí, por ejemplo, repasar me viene bien, porque siento que me vuelve a la mente todo lo que he estudiado. Pero en cambio los test de prueba me ponen muy nerviosa, porque me bloqueo, no recuerdo la materia y pienso que no me lo sé cuando no es verdad. 

Bueno, os dejo que con los estudios de última hora seguro que o tenéis tiempo para leer nada. ¡Suerte, chicos! 

domingo, 2 de junio de 2013

Cena de clase

Este último jueves tuvimos la tercera cena de clase del año.


A la primera de todas fui, pero no me quedé a la fiesta de después porque no me sentía del todo cómoda. No sé, aún no nos conocíamos lo suficiente los compañeros, y a mí las discotecas siempre me han resultado lugares... cómo decirlo... difíciles. Si tengo un buen día, disfruto de la música y de moverme sin reglas; en cambio, si me siento más débil o pequeña, no soy capaz de relajarme y me agobian las luces, el humo, la gente que empuja y reduce tu espacio vital a un minúsculo cuadrado. 


Pero esta vez me he empeñado. Si no sales y te socializas, acabas por aislarte. Y yo siempre he querido sentirme parte del grupo. 
Así que allá fui. Fuimos todas mis amigas (sino tal vez no me hubiera atrevido) y la verdad es que me lo pasé genial.
Cenamos en un centro comercial (al final terminamos hablando de tres en tres, pero es inevitable) y luego fuimos a litrar debajo de un puente, sentados en unas escaleras. Estuvimos allí aproximadamente un par de horas, hasta que entramos a una discoteca. ¡Hacía un frío! Tan sólo llevaba unas medias finas y estuve tiritando hasta que una amiga me prestó su pañuelo para ponérmelo sobre las rodillas. 
Ha sido de las pocas veces que he sentido muchísimo frío y no me ha importado porque realmente estaba disfrutando. Acabamos cantando todos juntos, yo no me lo creía.


En la discoteca estuvimos más disgregados, cada grupo por su lado. Nos tropezábamos unos con otros en el servicio, la barra o el guardarropa; estuvo realmente bien. Nos marchamos en torno a las cinco de la mañana, cuando cerraron la sala. 



El balance general es muy positivo. No es que a partir de ahora vaya a ser la reina de la fiesta, pero por lo menos estuve allí. Me vieron, hablé con casi todos... Un paso más en la integración social universitaria :)