martes, 29 de agosto de 2017

Esta soy yo...

... a mis veintidós primaveras.

Ríete. Mucho. Todo lo que puedas.


Pocas series me emocionan tanto como lo hace "Anatomía de Grey".
Mi persona. Ese título no se lo gana cualquiera.
Shazam es la aplicación más útil del mundo mundial. 

Puedes contar conmigo para hablar de dolor.

Soy valiente. Y eso no significa no tener miedo ni no tomar decisiones cobardes de cuando en cuando.

Tengo varias personas favoritas en mi vida, y estoy muy agradecida por todas y cada una de ellas.

La gente que me conoce poco piensa que soy callada; los que me conocen... saben que no tanto.

Mi vida es mejor y duele menos desde que he conocido el yoga y a estas tres mujeres: @kristamariestarr, @kinoyoga y @almudena_yogalife

Crochetear me relaja. 

La concepción de lo que es normal y anormal siempre me ha parecido muy curiosa. 

Caminar y nadar siguen siendo mis deportes favoritos; el yoga es la nueva incorporación.

Podría pasarme la vida escuchando a "Passenger"

Escuchar "Los Secretos" es como volver a casa. 

Me flipan los conciertos.

Y la poesía.

Esté de buen o mal humor, entrar a una librería siempre es una buena idea.

Soy una marmotilla.

Y me encanta desayunar

La vida no se vive entendiendo, se vive viviendo. Pero entender es importante para vivir bien.

No soy la misma persona desde que leí "La voz dormida" de Dulce Chacón

Y tengo más claro hacia dónde quiero ir desde que leí "Instrumental" de James Rhodes.

"Breathe" de Anna Nalick. Escuchadla.

El inglés es mi segundo idioma preferido. El primero todavía no lo sé.

Leo con los ojos, con la cabeza y con el corazón. 

Soy muy emocional
Y no, eso no me hace más débil. Solo es una forma distinta de vivir.

Ámsterdam me enamora.

If I don't get lost, I won't get found.

Cada día me maravillo de todo lo que me queda por aprender, por sentir y por vivir.

Emocionante.


P.D. Estoy escribiendo menos posts personales porque si hay algo que quiero contaros lo hago vía correo electrónico. 
Si no sabes de qué estoy hablando,pincha aquí y ve a los últimos párrafos.
Y si te apetece que conectemos más, déjame un email :)

P.D 2: Quiero escribir una entrada con lo que yo le diría a la Iratxe que empezaba Primero de carrera hace ya cinco años. Si tenéis alguna pregunta en concreto, sois más que bienvenid@s a dejarla en los comentarios/email.


Un abrazo ;)

miércoles, 23 de agosto de 2017

Rentabilizar el estudio Parte 2: El sistema de las vueltas

Cosas por hacer, cosas por hacer, cosas por hacer... xD
Hello everybody!!

Vamos con la entrada número dos de mis técnicas de estudio; el sistema de las vueltas.

¿Y eso qué es?

Es una forma de estudiar que consiste en leer toda la materia varias veces (en lugar de solo una vez al cien por cien, como yo hacía durante el colegio e instituto), cada vez con sus características particulares.


Primera vuelta: Vamos a llevarnos bien, amigo, vamos a llevarnos bien.

Esta es la ronda de lectura que yo dedico a "hacer míos los apuntes"; los subrayo con colores (algunos me pedisteis una entrada explicando cuál es mi código de colores, tranquilos que no me he olvidado y de un momento a otro la publicaré jeje), añado información de los apuntes tomados a mano en clase, de los libros del MIR (las academias nos regalaron en cuarto y quinto varios manuales para que fuéramos tomando contacto y fuéramos decidiendo cuál nos gusta más (e ir reclutándonos, claro está), de otros libros de consulta de la biblioteca, de Internet, incluso de otros apuntes de otras asignaturas de vez en cuando...

También es el momento (debiera serlo, pero soy un poco perezosilla con esto y a veces lo dejo para más adelante...) de resolver todas las dudas y dejar escrito lo que sea necesario para que no me vuelva a surgir esa duda en la segunda vuelta.

Otra cosa que hago son esquemas explicativos en post its (no me suelen caber en los márgenes de las hojas) cuando la teoría es compleja, son procesos lógicos... Los voy haciendo al tiempo que leo y me sirven para por una parte entender lo que estoy leyendo y, por otra, facilitar la comprensión la segunda vez que lea los apuntes.

Suelo intentar realizar esta vuelta ligerita, porque he comprobado que si memorizo algo durante esta fase se me habrá olvidado para el día del examen, y no me sale rentable invertir tiempo en ello para tener que invertir todavía más tiempo en la segunda vuelta porque me pongo nerviosa porque no recuerdo lo que memoricé en la primera vuelta y porque el tocho de apuntes va creciendo mientras el tiempo que me queda para estudiarlos va menguando... Veis el panorama ¿verdad?

En esta primera vuelta, me quedo con una idea general algo limitada y con pocas cosas realmente bien aprendidas. Todo eso lo pulo en la segunda y tercera vueltas.

Y aquí llegamos a una cosa muy personal: EL ORDEN. Ay, el orden.
Yo NECESITO orden para poder estudiar. Necesito saber qué temas se están viendo en clase (suelo ir por lo que me es sencillo estar al día, y si no voy pregunto a compañeros que hayan estado para seguir llevando un control y que no se me pierdan temas por el camino...), si tengo imprimido todo lo necesario, la cronología de las clases, qué temas se continúan con cuáles... 
Efectivamente, querid@s Watsons, mi agenda y yo somos muy amigas durante el curso.













No sé cuál de las dos imágenes me hace más gracia...

Resumiendo:
- Leer, entender, subrayar, completar, resolver dudas, dejar escrito todo lo necesario para facilitar la comprensión y memorización en la segunda vuelta.
- "Rapidito", sin entretenerse demasiado ni memorizar. Para eso ya está la segunda vuelta.
- Controlar qué temas se dan y cuáles tengo impresos.


Segunda vuelta: Romance a fuego lento, ahora vamos a conocernos de verdad.

Llegó el momento de entender a fondo y en general toda la teoría. 

Para la parte de "general", simplemente el hecho de leer otra vez tooodo lo que ya he leído y visto en clase me ayuda muchísimo. 
Cuando termino la primera vuelta me quiere sonar todo pero verdaderamente no "me sé" nada de verdad. Y al leerlo todo de nuevo, los detalles sueltos que tenía en la cabeza encajan en un puzle más grande junto con la nueva información retenida cobrando mucho más sentido y quedándose todo mucho mejor en mi memoria.

Para la parte de "a fondo", hago esquemas en una hoja a sucio mientras leo los apuntes por segunda vez.
No son los esquemas explicativos en post its de antes, estos más bien son esquemas organizativos y nemotécnicos en hojas sucias grandes que a su vez voy completando y subrayando para insistir en la memorización. En estos esquemas suelo escribir lo que es fundamental y todo aquello que me parezca posible pregunta de examen (ya sea porque lo han avisado en clase los profesores, porque lo haya visto en algún examen de años anteriores lo cual es poco frecuente en mí porque normalmente no consigo ponerme a mirar exámenes antes de la tercera vuelta, pero si sois capaces de hacerlo os animo mucho, creo que es más rentable y efectivo...) además de lo que sé que no voy a ser capaz de memorizar de ninguna otra forma (véase listas, clasificaciones, nombres propios, dosis farmacológicas...).

En esta vuelta no tengo por costumbre consultar información extra porque creo que me retrasaría demasiado. 
Respecto a resolver dudas, si las he dejado sin resolver durante la primera vuelta por vagancia, pues me toca mover el body (lo más rápido posible, que los esquemas ya me llevan bastante tiempo) y buscar respuestas a mis preguntas (qué poético me ha quedado esto último ¿no?).

Por último, en lugar de regresar al futuro yo regreso al orden xD; en esta fase me dedico a comprobar que tengo todos los temas impresos y a ordenarlos según me parezca que mejor voy a ser capaz de estudiarlos. A veces es por cronología, otras por profesores, otras por subespecialidades dentro de la misma especialidad... 

Resumiendo:
- Segunda lectura para la visión general, esquemas para la visión a fondo.
- Invierto mucho más tiempo en la segunda vuelta que en la primera. Es el momento de quedarse con el grueso de la información.
- Jerarquizar qué info es más relevante, qué necesitas memorizar, de qué puedes olvidarte si vas muy justo de tiempo...


Tercera vuelta: Exprimiendo al máximo.

Se acerca el examen, va quedando menos tiempo y una se va poniendo cada vez más nerviosa... Os suena ¿a que sí?

Esta es la fase en la que peor lo paso. Dejaría de hacerlo si no me diera tan buenos resultados, con eso os lo digo todo.

Pues eso

Releo los esquemas que hice en la segunda vuelta intentando memorizar todo lo que escribí
Puede que os dé la sensación de que es fácil, pero con el nivel de estrés que suelo llevar yo los días previos al examen no os quiero contar cuánto se me va la cabeza mientras intento memorizar las p****  hojas.

Pasa que me esfuerzo tanto que lo consigo. Y me quedo con muchísimos más detalles, nombres, me sé mucho mejor las clasificaciones, tengo una idea general en la cabeza de absolutamente todo...

Es como realizar un repaso exprés a toda la teoría más una nueva ronda de memorización. Y la verdad que desde que lo hago siento que voy al examen con la teoría mucho mejor agarrada a la memoria, más segura y con mejores resultados. 
Cuando más noto la diferencia es cuando voy a algún examen sin haberlo hecho porque no me ha dado tiempo; tengo la sensación de que no tengo nada realmente claro y dudo mucho más. 

Y algo fundamental: EXÁMENES DE OTROS AÑOS. Preguntas test de los manuales o las plataformas virtuales de las academias para preparar el MIR. Lo que sea (si son exámenes de otros años de esa asignatura en tu facultad mejor porque probablemente se parezcan más, pero si no mejor practicar con preguntas del MIR que no practicar con nada). 

A mí me sirve para entrenar el cerebro a responder preguntas (ya sean test o de otro tipo) como las que me van a poner en el examen, que al fin y al cabo es lo que tengo que saber hacer para aprobar. Aprender es otra cuestión, ya hablaremos algún día de eso...

También para fijarme en qué conceptos suelen preguntar más y repasarlos, para entrenarme en la velocidad respondiendo preguntas...

Resumiendo:
- Releer y memorizar los esquemas.
- Exámenes de otros años.


¿Qué he ganado con este sistema?

- Rapidez
- Concentración
- Jerarquización de la información
- Repartir mejor el tiempo para llegar al final menos agobiada y con mejores resultados
- Memorizar más y mejor
- Preparar mejor cada tipo de examen (no es lo mismo presentarse a un test que un examen de redactar, eso creo que es importante tenerlo claro).


¿En qué puedo mejorar?

- Utilizar otras estrategias para ayudarme a memorizar más, mejor y más rápido: reglas nemotécnicas, tablas...
-Animarme con las aplicaciones para realizar tarjetas con preguntas test para repasar conceptos que llevas más flojos (si os interesa el tema echadle un ojo a este post de Your Med Life).
- Utilizar las opciones de repaso que existen hoy en día en Internet como La chuleta de Osler, los vídeos de repaso de las academias para preparar el MIR...
- MIRAR EXÁMENES ANTES. Creo que en la preparación al MIR se machaca mucho este tema, y menos mal.




¿Cómo estudiáis vosotr@s? ¿Utilizáis este sistema de vueltas o algún otro? ¿Habéis tenido que cambiar de forma de estudiar durante el insti o la carrera? (Durante el MIR y la residencia me figuro que sí, ya hablaremos también de eso en un futuro).

Contadme, me encanta leeros :)

lunes, 14 de agosto de 2017

Rotación por Traumatología y Ortopedia Infantil (5º)

¡Hola!

Vuelvo a la carga con más rotaciones; en esta ocasión Traumatología y Ortopedia Infantil.


Y algun@s diréis... ¿¿Infantil?? ¿Pero esto no era Trauma? Iratxe, tú ya habías pasado por Pediatría ¿no?

Sí, efectivamente, Pediatría es otra especialidad con otras prácticas. 

Pero en la asignatura de Cirugía podemos repartirnos entre nosotros durante las semanas que nos toquen (dos) las distintas especialidades quirúrgicas que conforman la asignatura según nuestras preferencias o sorteo.

Y yo me fui a Trauma Infantil :)




Iratxe, te gustan los niños ¿verdad? Em sí, un poquito, sí (podéis comprobarlo en la entrada de mi rotación por Pediatría).


Mi hospital es especialmente potente en Pediatría y muchas especialidades quirúrgicas tienen un servicio pediátrico incluido en su haber.

Traumatología es una de ellas.

Y preguntaréis ¿qué se hace en Trauma Infantil?

Pues hay un parte de consultas y otra de quirófano; yo pasé por ambas dos y la verdad que son muy diferentes entre sí pero todo tiene lo que para mí distingue a la Traumatología de las otras especialidades: el razonamiento sobre la posición física de las estructuras.

En otras áreas, a la hora de entender una patología, importa más la fisiología de los órganos. Sin embargo, en Trauma (o esta es mi sensación) es tremendamente relevante dónde están colocadas las estructuras respecto de su entorno, porque de ello se deriva el origen y el tratamiento de las distintas patologías o traumatismos.

Volviendo a la Trauma Infantil, se ve mucha patología del desarrollo, tanto de la cadera como de la columna y el pie.
También se tratan tumores óseos, fracturas, la parte que concierne a Trauma de las parálisis cerebrales y otras enfermedades neurológicas...

Algo que me parece fundamental para entender y atender a los niños es tener muy presente que un niño NO es un adulto en miniatura.

Me ha gustado muchísimo eso de esta rotación; ha sido la primera vez en mi vida como estudiante en la que he pasado por una consulta con paciente pediátrico, y es increíble la cantidad de cosas que difieren de la asistencia sanitaria a los adultos.

El cuerpo de los niños es distinto, en la génesis de las enfermedades pesa mucho más la genética y el mal desarrollo y mucho menos los malos hábitos de vida o la degeneración, suelen recuperarse mejor que los adultos pero realizar procedimientos invasivos en niños es muchísimo más cruento que en adultos y por lo tanto hay que pensárselo dos veces antes de pedir determinadas pruebas o abogar por las opciones terapéuticas más agresivas, protestan y lloran mucho y hay que dedicar esfuerzos a entenderles, que te entiendan, que se estén quietos o que te muevan el bracito de esta forma o de la otra cuando tú se lo pidas...

Otro punto a tener en cuenta: hay que tratar con los padres, y hay que tratar bien. 

Como médico pediatra (ya seas general o especialista médico o quirúrgico) los tutores del niño, sean sus padres, otros familiares, profesores, educadores sociales... son tus aliados. Son parte del equipo para que ese niño se cure bien. Los necesitas para recabar todos los datos, para tranquilizar y poder explorar al paciente, para asegurarte de que cumple el tratamiento...
Entre esta rotación y la que pasé en la Maternidad he sido testigo de varias formas de tratar con los padres, y me quedo sin duda con la paciencia, la complicidad, la comprensión, la colaboración, el humor, el cariño...

Uno de los momentos estrella de la rotación fue cuando me dejaron explorar yo solita a uno de nuestros pacientes (¡¡yaaay!!); venía para que le controlaran la escoliosis, y ahí estuve yo diciendo: "los pies aquí", "inclínate hacia delante", valorando el test de Adams y haciendo uso de la plomada (es un peso atado a una cuerda. Se coloca el extremo libre de la cuerda a la altura de la vértebra C7 con el paciente erguido con los pies juntos; en una espalda sana el peso, que cae y cuelga  en la línea media, debería continuarse con el pliegue interglúteo. Si existe una desviación lateral > 2 cm de la línea de la plomada con respecto al pliegue interglúteo o la columna indicará un desequilibrio de la columna)... Ese día a poco salí cantando de la consulta jajaja


Signo de la plomada 
En el quirófano, tuve la oportunidad de ver una cirugía de displasia de caderas y moló mucho porque cuando lo dimos después en clase la teoría cobró sentido en mi cabeza y no tuve ni que estudiarlo después.
¿Carpintería? Pues los cirujanos ejercen mucha fuerza porque su terreno son estructuras muy fuertes, pero al tratar a niños pequeños todo lo hacían con mucho cuidado y, sobre todo, manteniendo lo que os comentaba del razonamiento sobre la posición física de las estructuras.

Me pasó lo mismo con los pies zambos y el método Ponsetti; una vez que los ves en las prácticas cuando después te lo cuentan en clase es como un puzle que encaja.

Vi quitar y colocar varios yesos a niños de diferentes edades, y me maravilló lo diferente que es el paciente pediátrico según el rango de edad. No tiene nada que ver un bebé de tres semanas con uno de seis meses que con un niño de cinco años o un preadolescente de once. 
Me habría encantado poder colocar algún yeso yo, pero no pudo ser xD Al menos ayudé a retirar un par de ellos, ¡que ya es algo!

De toda la Traumatología, esta es una de las secciones que más me gusta. Todo lo demás me gustó estudiarlo pero no me llama tanto la atención. 
En general me pasa lo mismo con la parte infantil de varias especialidades médico quirúrgicas xD.

¿Vosotr@s habéis rotado alguna vez por Trauma Infantil? ¿Os llama la atención?

Contadme :D

domingo, 25 de junio de 2017

Rotación por Pediatría: Maternidad (5º)

¡Hola a tod@s!

Hoy vamos a hablar de bebés :D

Pediatría es un servicio bastante hermoso en mi hospital, pero no todos rotamos por todas las secciones. Dentro de cada grupo de prácticas nos dividimos y vamos por parejas al sitio que nos haya tocado; a mi compañera y a mí nos tocó la... ta-ta-ta-chán-ta-chán: ¡Maternidad! O sea, los recién nacidos.
Efectivamente, queridos Watsons, he pasado tanto tiempo en la planta de Puérperas de Gine que algunos médicos hasta me miran raro jajajajaja.

Os cuento un poco cómo era nuestro día a día: todas las mañanas los pediatras se quedaban al parte de los obstetras para saber cuántos partos había habido por la noche, si habían sido complicados... etc. 
Después, ya en la planta, pasábamos revista a todas las historias de todos los bebés ingresados: cuánto peso habían ganado o perdido, cómo estaba la bilirrubina, si había que hacer alguna otra prueba porque se sospechara alguna patología...

Esto es algo que me sorprendió muchísimo; ¡todas las historias eran en papel! El motivo es claro, los niños acaban de nacer y todavía no tienen una historia informatizada, pero aun así me resultó muy extraño tener que descifrar la letra de los evolutivos que habían escrito antes los otros médicos o la enfermería. 
Qué rápido me he acostumbrado a la letra de imprenta...

Luego nos íbamos de excursión por las habitaciones a explorar a los bebés y a hablar con los papás.
A los que acababan de nacer les hacíamos la exploración completa, y fue estupendo porque nos dejaron explorar a unos cuantos enanos. Los pobres protestaban pero no se libraban de nosotras xD.

La exploración era muy concienzuda, de arriba a abajo. Para asegurarnos de que todo era normal (que es lo más frecuente).

Lo que más me gustaba era cogerlos en brazos y meterles el pulgar en la boca para que succionaran y se quedaran tranquilos. 

Tener a un recién nacido en brazos es mágico. De verdad. Tienes que tener muchísimo cuidado, pero si consigues calmarlos y que se queden tranquilos transmiten muchísima paz y mucho amor. Como si confiaran en ti ciegamente, sin tantos muros que nos ponemos por delante los adultos una y otra vez. 

Recuerdo especialmente nuestro último día en la planta, porque tuve la oportunidad de tener a uno de los recién nacidos más tiempo de lo habitual en brazos, dormidito. Había empezado el día con mal pie, pero eso lo arregló todo

Otra sensación maravillosa que me llevo de esta rotación es que un recién nacido succione tu dedo. Les calma muchísimo, se quedan mirándote como las vacas ven pasar al tren como diciendo: ahora que ya tengo lo que quiero, puedes explorarme lo que haga falta.

Son tan pequeños, tan frágiles, se fían tanto de ti, transmiten tanta fuerza...
El día a día en esta planta es distinto del resto de las plantas en el hospital, porque la labor del médico la mayor parte del tiempo no es curar o aliviar ninguna patología, sino controlar que todo es normal y sano y detectar precozmente cualquier patología para que sea tratada como sea necesario desde otra sección del Servicio de Pediatría una vez el recién nacido haya salido de la Maternidad.

Un par de veces al día solían llamarnos del paritorio porque venía un parto considerado de riesgo para el bebé; así podíamos estar presentes en el momento del nacimiento para atender a los niños lo más rápido posible.
A algunos partos nos dejaron entrar y a otros no. 

Eso ha sido lo menos bueno de esta rotación, el repetitivo sentimiento de que como estudiante molestas. No entres aquí que somos mucha gente, no toques al niño que no sabes... Pero bueno, supongo que es inevitable. Inherente a nuestro momento actual en esta carrera de fondo. Somos muchas personas trabajando y aprendiendo en el mismo lugar, y ahí los estudiantes somos los últimos en la lista. Tiene que ser así para que los adjuntos puedan hacer su trabajo y los residentes puedan aprender a hacerlo.

Que aun así hay formas y formas de hacerlo, claro está. Hay gente dispuesta a hacer un esfuerzo para que aprendas, incluso siendo el último de la lista, y otros que no lo están. Ahí está la diferencia. 

Aun así, estoy muy satisfecha con esta rotación. He aprendido mucho, me lo he pasado en grande y sigo sin saber si Pediatría es o no es una de mis opciones xD Total, que más o menos como la mayoría de las rotaciones jajajaja

¿Vosotros habéis rotado por Pediatría? ¿Por esta sección o por otra? ¿Tenéis ganas de pasar por aquí? 

Contadme :D

lunes, 19 de junio de 2017

Primera experiencia médica: Partos

¡Buenas!

He sobrevivido a Quinto. Viva, coleando y con todo aprobado, así empiezo las vacaciones. Más contenta y satisfecha no puedo estar :)



Vengo a contaros cómo fue para mí la experiencia de ver un parto; si no habéis leído la entrada anterior os la dejo aquí (Rotación por Ginecología y Obstetricia) para que entréis en contexto.

Los partos pueden ser naturales sin ningún tipo de ayuda especial, instrumentales (estos dos por vía vaginal) o por cesárea. La cesárea, por si no estáis muy puestos, es la intervención quirúrgica mediante la cual se saca al bebé del útero de la madre, realizando una incisión en la pared abdominal. 

Yo he tenido la suerte de ver de los tres tipos.

El que vi por vía vaginal natural lo atendió una matrona y me encantó estar ahí cogiéndole la mano a la madre, dándole ánimos para que siguiera empujando a pesar de sentirse agotada, su emoción cuando le pusieron al niño en el pecho y me preguntó a ver de qué color tenía los ojos porque ella no alcanzaba a verlo...  Ahora bien, la cantidad de sangre que se pierde en un parto... Es muy muy sangriento, de delicado no tiene nada. ¿Y ver salir al bebé? Primero asoma la cabeza, tal vez le ayuden un poco a sacar los hombros, ¡y de pronto ya está fuera! Verdaderamente "expulsado" del útero materno.

Instrumentales he visto dos, uno con ventosa y otro con fórceps. La friki en mí los disfrutó mucho, pero cierto es que son más cruentos y da un poco de miedito ver cómo sacan al bebé porque tienen que tirar en cierta medida de la cabeza.

Respecto a la cesárea, tuve la oportunidad de estar presente en una urgente y otra programada; así que he podido compararlas y apreciar las diferencias. En la urgente realizaron la incisión muy muy rápido, sin parsimonia. En la programada, en cambio, fueron disecando plano por plano y pude enterarme mejor de cuándo llegan al útero, rompen la pared y se desparrama fuera todo el líquido amniótico. Una de las cosas que más me sorprendió fue que hay que hacer muchísima fuerza para separar los bordes de la incisión, tienen que agacharse un poco incluso para tirar más fuerte. También me llamó mucho la atención que utilizan un peso para mantener el campo quirúrgico abierto y poder trabajar mejor. ¿Y el momento en el que meten la mano en el útero de la mujer, agarran al bebé y lo sacan fuera? Es alucinante. Dura un microsegundo, pero es alucinante. Después tienen que sacar la placenta y arreglar todo el destrozo. Y esto sí que sangra. Pero que mucho.
En definitiva, que las cesáreas son muy brutas. 

Equipo quirúrgico realizando una incisión para una cesárea.


Como estudiante, reconozco que el paritorio no es donde más cómoda me he sentido. Hay mucha gente trabajando, cada uno un poco a lo suyo, y realmente molestas más que otra cosa. Pero aun así mereció la pena aguantar la incomodidad y las malas caras. 

Si estáis dudando en ir o no, yo creo que merece la pena. Aunque no te guste la Obstetricia, por verlo. Es posible que si no lo haces ahora no lo hagas nunca.

Esto ha sido toda la una primera experiencia médica. De verdad, fue increíble. Es compartir un momento muy íntimo con una mujer en su momento más vulnerable, tanto física como emocionalmente. Poder estar ahí, apoyando, consolando, atendiendo... me parece un honor.
También es una grandísima responsabilidad, por supuesto. Pero me encanta, me emociona, se me activa el cerebro más que en otros procedimientos. Es algo muy complejo, con multitud de variantes y una parte importante de riesgo, y todos los que trabajan en el paritorio tienen que cooperar, ser un equipo, cada uno en su labor, para que tanto el bebé como la mamá (nosotros aquí decimos amatxu) lleguen a buen puerto.

¿Vosotros habéis visto un parto alguna vez? ¿Qué os pareció? ¿Os gustaría verlo?

Contadme :D




P.D: Os quería comentar un par de cosas:

- Punto número 1: A mí me gusta leer, como supongo que ya os habréis dado cuenta. Tengo muchas ganas de leer "Suite francesa" de Irène Némirovsky (enlace a Goodreads) este verano. Si alguien se anima a leerlo a la vez que yo y le apetece que lo comentemos (vía Instagram, Twitter o correo electrónico) es más que bienvenid@ :)

Sinopsis de la novela (Salamandra):
El descubrimiento de un manuscrito perdido de Irène Némirovsky causó una auténtica conmoción en el mundo editorial francés y europeo. Novela excepcional escrita en condiciones excepcionales, Suite francesa retrata con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX. En otoño de 2004 le fue concedido el premio Renaudot, otorgado por primera vez a un autor fallecido.
Imbuida de un claro componente autobiográfico, Suite francesa se inicia en París los días previos a la invasión alemana, en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. A medida que los alemanes van tomando posesión del país, se vislumbra un desmoronamiento del orden social imperante y el nacimiento de una nueva época.
La presencia de los invasores despertará odios, pero también historias de amor clandestinas y públicas muestras de colaboracionismo. Concebida como una composición en cinco partes —de las cuales la autora sólo alcanzó a escribir dos— Suite francesa combina un retrato intimista de la burguesía ilustrada con una visión implacable de la sociedad francesa durante la ocupación. Con lucidez, pero también con un desasosiego notablemente exento de sentimentalismo, Némirovsky muestra el fiel reflejo de una sociedad que ha perdido su rumbo. El tono realista y distante de Némirovsky le permite componer una radiografía fiel del país que la ha abandonado a su suerte y la ha arrojado en manos de sus verdugos. Estamos pues ante un testimonio profundo y conmovedor de la condición humana, escrito sin la facilidad de la distancia ni la perspectiva del tiempo, por alguien que no llegó a conocer siquiera el final del cataclismo que le tocó vivir.
- Punto número dos: Me considero una persona bastante introspectiva, y me gusta / necesito reflexionar sobre distintos temas motivados por lo que me ocurre, lo que leo, las películas, los versos de una canción... Si a alguien le apetece recibir esas reflexiones, estáis invitad@s a dejarme vuestro correo electrónico (por comentarios, por Twitter, por Instagram...). No tenéis que responder a lo que yo os mande, claro está. Ahora, si tenéis algo que aportar a lo que yo cuento me encantará escucharlo :)

En fin, enhorabuena a los que habéis terminado el curso, muchísimo ánimo a los que todavía estáis dándolo todo, paciencia para los que acabáis de hacer el examen de acceso a la universidad y mi mejor energía para los que empezáis con la parte fuerte de la preparación al MIR.

Un abrazo a tod@s ;)

viernes, 12 de mayo de 2017

Rotación por Ginecología y Obstetricia (Quinto)

Me flipa la Obstetricia (a grandes rasgos es la parte de la especialidad que se encarga del cuidado del embarazo). Me maravilla cómo el cuerpo de una mujer cambia para albergar una vida (¡una vida!) en su interior. 
Me fascina el proceso fisiológico, la patología obstétrica, los partos... (ya hablaremos de eso en otra ocasión 😉) 

También me gusta la Ginecología (a grandes rasgos es la parte de la especialidad que se encarga del cuidado del aparato reproductor de la mujer en todas sus vertientes) aunque reconozco que algo menos que la Obstetricia; de hecho me gusta el aparato reproductor femenino en sí. 


Así que, como supongo ya habréis deducido, he disfrutado como una enana con zapatos nuevos en esta rotación :)

Esta es una especialidad muy amplia (si queréis que os cuente más de ella me lo podéis dejar en los comentarios) y yo no he podido pasar por todos los servicios, pero aun así me he quedado contenta y, sobre todo, con ganas de más.

Voy a dividir esta entrada en las dos ramas principales de la especialidad; por un lado la Gine y por otro la Obstetricia.

De Gine he visto muy muy poco, solo una intervención quirúrgica oncológica. Pero ha sido de las pocas cirugías en las que he comprendido en casi todo momento qué estaban haciendo y cuáles eran las estructuras anatómicas, así que me encantó (esto no tiene más misterio que el de que cuando te gusta algo lo aprendes mucho mejor, y así como no recuerdo casi nada de la anatomía de otras partes del cuerpo del aparato reproductor tengo algo de más idea).
También estuve en una guardia (no veinticuatro horas, que nadie se me escandalice; solo una mañana) y atendimos también varias consultas ginecológicas.

La mayor parte de mi rotación, en cambio, la pasé en Obstetricia: he estado en ecografías de segundo y tercer trimestre, la planta de puérperas (puérperas son las mujeres que acaban de parir) y en partos. Me hubiera gustado rotar también por la planta de embarazo patológico, pero no pudo ser.
Esto es un pie. ¡Un pie! Fuente

A muchos compañeros las ecos les parecieron aburridas; es cierto que es rutinario, sistemático y que si no las haces tú y solo miras puede hacerse un poco pesado, pero yo no me aburrí en ningún momento. 
Es que veréis, las ecografías y yo tenemos una relación de amor odio. Cuando no las entiendo (o sea, siempre hasta estudiar Radiodiagnóstico y casi siempre ahora porque sigo sin tener práctica) me pongo mala, pero si me las explican todo cobra sentido y es una p-a-s-a-d-a. 
Los fetos se mueven, les late el corazón, les cuentan los deditos de las manos y de los pies, se comprueba la longitud del fémur, cuánto diámetro tiene su cabecita...  
No, definitivamente no me aburrí ;)


La planta de puérperas es muy distinta a cualquier otra planta en la que haya estado, porque como parir es un proceso fisiológico que suele ir bien la intervención de los médicos es poca. Vigilar que todo vaya bien, comprobar las analíticas y las heridas, prescribir hierro y/o heparina...  Hice un tacto vaginal "light" para comprobar el buen estado de una episiotomía ^^ (estoy súper orgullosa jajajaja).

Por último, los partos. Vaya con los partos. No me voy a extender mucho porque esa guardia en la que vi mis primeros tres partos se merece un "Primera experiencia médica" por todo lo alto. Ya os avisaré cuando lo publique ;P
Pero, de verdad, qué barbaridad. Qué increíble el esfuerzo de las madres, la dedicación de todo el personal, los aparatos, las siglas, la hemorragia, los instrumentos... ¿Y las cesáreas? Joder con las cesáreas. Sangrientas, brutales, urgentes... No me las imaginaba como realmente son, desde luego.


Y esto ha sido todo por hoy, amig@s :)

¿Os gusta esta especialidad? ¿Habéis rotado por ella? ¿Os llama la atención?
¡Contadme!

jueves, 20 de abril de 2017

Rentabilizar el estudio Parte 1: ¿Dónde fallo?


"Cerebro" y "Corazón" vienen a amenizar una entrada sobre eso que todos tenemos en común y que tan poco nos gusta recordar: las horas que pasamos con el culo pegado a la silla xD.

No, ahora en serio. Ya iba siendo hora de renovar y completar la sección "¿Cómo estudio yo?" (efectivamente, querid@s Watsons, acabo de cambiarle el nombre. Así, porque me apetecía).

A lo largo de estos cinco años (cinco años, se dice pronto) una servidora ha ido probando técnicas y estrategias nuevas, más o menos inteligentes y con mejor o peor resultado. 
Este post es el resultado de todas esas idas y venidas :)

¿Empezamos?

Invierto demasiado tiempo en estudiar cada tema ¿qué puedo hacer?

Uno de los puntos en los que yo más energía necesito invertir es el TIEMPO. 
Yo soy esa que se queda hasta el final en los exámenes, esa que si se descuida un poco y se pone a buscar dudas pierde una hora... 
A mí me sale natural hacerlo todo lento. Me concentro mucho en lo que estoy haciendo, se me olvida el mundo y ya la hemos liado.
Porque el mundo existe, los otros tropecientos temas por estudiar están ahí, la vida social te espera ahí fuera, las zapatillas de deporte te gritan desde el armario "Eh, ¡que estamos aquí!".
¿Conclusión? He tenido que aprender a 
1. Repartir el tiempo.
2. Hacerlo todo más rápido.

¿Y eso cómo se hace?
Pues en términos de estudio, esta es mi receta:
- Lo primero de todo, ponerme límites. Eso de "puedo estar hasta las doce de la noche así que tranquilidad" a mí no me funciona. Hago lo mismo que haría con dos o tres horas menos porque como voy tranquila y paso a paso tardo muchísimo cuando estoy siendo productiva y además me despisto y me cuesta mucho más ponerme a ello. Así que me autoimpongo una hora límite si no es día de salir (con cualquier excusa; salir a hacer deporte, ver una serie...) o quedo con amigos. Lo importante es espabilar y aprovechar el tiempo que estás en la silla.
- Lo segundo, observar en qué invierto el tiempo. ¿Es realmente relevante o puedo prescindir de ello? Me gusta subrayar durante la primera vuelta a los apuntes porque me ayuda a ordenar la información, a resaltar lo importante, a no aburrirme... Pero si voy justa de tiempo no lo hago y simplemente presto más atención a lo que estoy leyendo porque sé que no tengo los colores detrás para apoyarme. ¿Me quedan unos apuntes más feos? Pues sí, pero qué se le va a hacer. De momento no tengo pensado presentarlos a ningún concurso, así que tampoco es mucha la pérdida.


Me sé muy bien toda la teoría, pero luego no hago los exámenes tan bien para todo lo que he estudiado. 

Esto me ha ocurrido a mí durante mucho tiempo. En el cole, mi máxima para ir tranquila a todos los exámenes era que si me lo había estudiado bien (lo que era lo habitual)  tenía que ser capaz de resolver cualquier pregunta.
Y me fue bien, la verdad. 
Pero claro, luego llegas a la universidad y el bofetón no te lo quita nadie. 
Exámenes con preguntas test que van al absoluto detallito prácticamente imposible de memorizar, exámenes orales, preguntas con imágenes, casos clínicos... 
No se responde a todo eso solo leyendo y memorizando los apuntes. Al menos yo no lo hago.
¿Solución? Practicar resolviendo preguntas parecidas a las que te van a poner en el examen. Por ejemplo, haciendo exámenes de años anteriores. Si estás en los años clínicos (cuarto, quinto y sexto),tienes exámenes tipo test y no puedes conseguir exámenes de otros años, hacer preguntas MIR también puede ser una opción (al menos en mi universidad las preguntas se dan un aire). Prometo publicar una entrada (el cuándo ya no está tan claro xD) explicando eso de las preguntas MIR un poco más.


Leo la teoría una y otra vez, pero no consigo memorizarla.

Aquí cada uno tiene su propio truco del almendruco. Por ejemplo, a mí me gusta (si tengo tiempo) escribir en hojas en sucio eso que sé que es muy importante (tengo que memorizarlo sí o sí) Y eso que quizá no está remarcado como tan importante pero que sospecho que pueden preguntarlo y si no lo escribo no me lo voy a aprender nunca (como los marcadores inmunohistoquímicos de Hematología, por ejemplo). Lo anoto y por encima lo subrayo, dibujo flechas, lo redondeo cincuenta veces mientras lo repito en mi cabeza.. Y me lo leo el día antes del examen.
¿Si no tengo tiempo (remitámonos al primer punto)? Pues lo repito varias veces en mi cabeza con insistencia y cruzo los dedos. 

Nunca paso del aprobado en los tests con puntos negativos.

Este punto es controvertido y difícil de resolver. 
Hay personas más tendentes a arriesgar, otras muy seguras, los hay más miedosos... 
Yo nunca me he quedado completamente en blanco en un examen ni me he quedado en casa dejando correr convocatoria por pensar que no lo llevara bien, pero sí soy el tipo de persona que no marca una pregunta si no está completamente segura de que se sabe la respuesta. Y eso me ha traído muchos aprobados justos y tener que repetir un par de exámenes con sus buenos tochos detrás, porque marco el número justo de preguntas para aprobar y si fallo más de lo previsto ¡boom! Al hoyo.
¿Qué estoy haciendo últimamente? Lo primero: hago más exámenes de años anteriores, con lo que voy mejor preparada y las preguntas me sorprenden menos. Marco también algunas preguntas que no estoy cien por cien segura pero casi (por ejemplo si sé que las otras opciones no pueden ser, jugando al descarte). Y de momento me ha ido bien. Al final con una pregunta de más que hayas acertado puedes hacer mal cuatro preguntas (si resta 0'25) o tres (si resta 0'33) y quedarte con el mismo cómputo total. 

Con esto no quiero decir que tengáis que arriesgaros más, para nada. Cada uno está más cómodo con un método u otro. 
Solo os cuento mi experiencia por si a alguien pudiera resultarle útil :)



¡Y esto ha sido todo, amigos!


¿Con qué problemas os habéis encontrado vosotros a lo largo de vuestra aventura estudiantil? ¿Cómo los habéis resuelto?

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