miércoles, 4 de abril de 2018

Rotación por Urgencias Generales (Sexto)


Bueno, ladies and gentlemen.

Aquí estoy contándoos la rotación con la que llevo fantaseando desde que tengo uso de razón.

"Anatomía de Grey", "Urgencias", el trabajo dela mia mamma... crearon un halo de misticismo alrededor de este rinconcito del hospital.

¿Cómo será? ¿Habrá gente corriendo por todas partes? ¿Entrará un tío con un tajo en la yugular por la puerta? ¿Sangre? ¿Gritos? ¿Broncas?

Thinking out loud...


Pues bien, he llegado a Sexto de carrera y por fin lo he descubierto.


Y la sensación ha sido... agridulce.

Si los sustantivos y adjetivos que tienen masculino y femenino están solo en masculino es por una cuestión de economía del tiempo, nada más. La igualdad la tengo siempre en mente.

Zona de reconocimiento (Reco para los amigos):

Aquí es donde he pasado la mayor parte del tiempo del mes que he estado de prácticas en Urgencias, así que es lo que voy a contaros :)

Esta área es la parte de las Urgencias en la que están los pacientes más graves y/o que necesitan una vigilancia constante; por ejemplo, si alguien viene con sospecha de Infarto Agudo de Miocardio (IAM para los amigos) es necesario vigilarle y realizar ciertas pruebas cada cierto tiempo, por lo que se le destina a esta zona.

¿Quién se encarga de distribuir a los pacientes? La enfermería, en una función suya llamada triaje.

(¡Viva la enfermería!)

¿Cosas que me han gustado del Reco?

- Los señores mayores. En serio. Yo en los últimos dos años he pensado más bien en niños o embarazadas como pacientes más "atractivos", pero los señores mayores me han encantado. La gran mayoría son dulces, pacientes, les da muchísima ternura que alguien que se parece a su nieta esté atendiéndoles, te cuentan batallitas de su vida... Me daba tranquilidad tratar con ellos. Y hay muchos señores mayores en la Urgencia. Son el 90% de los pacientes.

- La variedad. Lo mismo un día llega un chico con un cetoacidosis diabética con un pH de 6'8 que aparece una señora con sospecha de ictus que entra un gran quemado por la puerta.

- El pragmatismo. Después de cinco años hincando codos sobre patologías menos frecuentes que ver un perro verde por la calle y pruebas diagnósticas carísimas que se utilizan poquísimo, una llega a la Urgencia y se encuentra con... ¡RX Tórax! ¡ECG! ¡RX Tórax! ¡ECG! ¡RX Tórax! ¡ECG! ¡Ecocardiograma!

¿Qué es lo que importa en Urgencias? Que el paciente no se muera mientras está a tu cargo. Y si no está en peligro vital, que la gran mayoría no lo están, que estén lo mejor posible hasta que ingresen o se vayan de alta a su casa.

Tú tienes que orientar el diagnóstico, por supuesto, y si llegas a él mejor que mejor, pero comerte la cabeza y leer doscientos artículos y pedir ochocientas pruebas a ver qué le pasa a este señor no es el objetivo último.

Tú no le vas a diagnosticar la vasculitis leucocitoclástica de turno. 

Tú estás a lo que estás; hacer bien tu trabajo como médico de puerta intentando ser costo- eficiente.

Que es: saber más o menos qué le pasa al paciente y las implicaciones que eso tiene en su estabilidad hemodinámica, para decidir qué pruebas le pides y cuáles no, qué tratamiento le pones, si le ingresas o le mandas de alta...

Facilísimo, ¿verdad?

Además de: comunicarte bien con el paciente, comunicarte bien con los acompañantes del paciente, comunicarte bien con los compañeros especialistas que tal vez tengan que intervenir, comunicarte bien con el resto de personal que trabaja en la Urgencia...

¡Ah! Se me olvidaba.

También te puede tocar realizar un ecocardiograma, colocar un tubo de tórax, desfibrilar...

Todo esto que os estoy contando son las cosas Vitales del trabajo de Urgencias...
pero es que ¡no solo tratan eso!

También tratan patologías de menor gravedad vital en el momento actual o menos agudas pero que agobian a los pacientes y acaban por venir al hospital. Muchísimas disneas, mareos, síncopes, crisis de ansiedad...

Y ahí están ellos.

Solícitos, amables, profesionales, manteniendo la calma, manejando la situación.

Son unos jefes.





¿Cosas que no me han gustado del Reco?

- El caos. La Urgencia es un sitio muy caótico. Lo mismo solo tienes un paciente a tu cargo y estás esperando los resultados de alguna prueba como en media hora se ha puesto aquello tan de bote en bote que tienes cinco y no das abasto. Además de gente moviéndose continuamente a tu alrededor, voces, pitidos, más voces... A mí me gusta más la tranquilidad de estar ahora con un paciente, luego con otro, luego el siguiente... en un entorno más calmado.

- La falta de tareas por hacer. A ver si me explico; que cada día llegue algo diferente mola mucho... pero es que hay días en que no llega prácticamente nada. Y eso para mí como estudiante es poco productivo. 

- Los roces entre profesionales sanitarios y entre sanitarios-pacientes. Quizá la Urgencia haya sido donde más he visto discutir. Hay tanta, tanta interrelación con tantísimas personas (mucha más que en cualquier otro sitio del hospital), que es inevitable. Pero no deja de ser algo desagradable.

¿Puntos calientes?

Muchos pacientes acuden por motivos que NO son urgentes. Y en el Reco todavía, porque han pasado por el filtro del triaje, pero en la zona ambulatoria (son las consultas de la Urgencia) y en la Sala de Yesos especialmente (atienden la patología traumatológica ambulatoria) hay muchos pacientes con dolor, golpes... etc que son cosas molestas pero que no son urgentes y que tendrían que ir a su ambulatorio para no colapsar la Urgencia.

Ahora bien... ¿cómo sabe el paciente si lo que le pasa es urgente o no?

Esto es algo en lo que puede que no se insista lo suficiente y yo creo que es fundamental y además costo-eficiente a la larga: EDUCACIÓN EN SALUD. ¡Tenemos que aprender a cuidar de nuestro propio cuerpo! ¡Todos! Seamos sanitarios o no. Saber qué sensaciones son normales, cuáles no  lo son... y también distinguir que algo sea molesto pero NO sea urgente de las cosas que verdaderamente requieren acudir a Urgencias.

Por eso me parecen tan estupendas todas las iniciativas de divulgación fiables y seguras. De Pediatría conozco un par, y alguna más. Os las dejo por aquí:


¡Si conocéis más y me las dejáis en los comentarios las añado!

Cuando a un paciente lo llevan varios equipos, siempre surgen desavenencias. Sobre todo cuando esos equipos tienen una visión tan distinta como la puede tener el médico de Familia que está en la puerta comparado con el especialista que está en planta. 

¿Ante eso? Mucho respeto y ponerse en el lugar del otro.

Medicina defensiva. No se pueden ni deben solicitar todas las pruebas del mundo para descartarlo todo y quedarte tranquilo, pero como profesional estás obligado a descartar diagnósticos graves que creas que también tienes que valorar. ¿Qué pides y qué no? Es muy difícil encontrar ese equilibrio, tremendamente difícil.


¿Qué aprende un estudiante de Medicina en Urgencias?

¡Buah! He salido de esta rotación leyendo ECGs mejor que en toda mi vida estudiantil. 
¿Quién es el jefe ahora? :P

Ya solo con eso la rotación ha valido la pena xD.

También he hecho un poco más de ojo con las placas de tórax, aunque menos que los ECG.

Otra cosa que me llevo de estas prácticas es lo que yo llamo "Farmacología Práctica". 

¿Qué le pasa? >>> ¿Qué le pongo? 

Cosas PRÁCTICAS y ÚTILES. 

POR FIN.

También muchos cuadros clínicos típicos, relacionar conceptos aprendidos hasta ahora...

Y ya el apogeo de aprender a hacer cosas prácticas y útiles llegó con la enfermería. Pinchar venas, cargar medicación, purgar sueros... 

Después de seis años, saber lo que es verdaderamente sacar sangre, coger una vía o vendar un esguince... ya era hora. Solo digo eso. Ya era hora.





¿En conclusión? 

Una rotación más agotadora que otras, en la que he aprendido mucho y me lo he pasado muy bien (teníamos un ambientazo genial) pero en la que también he visto situaciones duras y desagradables que me han hecho crecer pero que le dan el toque de amargura a la rotación.




Bueno, compañeros. Hasta aquí la entrada de hoy.



Venga, ahora os toca a vosotros; ¿qué me contáis de la Urgencia? ¿Habéis rotado? ¿Tenéis ganas de hacerlo? ¿Cuál ha sido/ es vuestra experiencia?

¿Conocéis más iniciativas de educación en salud?

Soy toda oídos :)






lunes, 22 de enero de 2018

Rotación por Infecciosas (Sexto)


De la tierra de los bichos y los antibióticos vengo.


Ha sido mi rotación más larga hasta ahora, dos meses.

Y lo he notado.

En lo integrada que me he sentido con el resto del equipo (¡Síiii! He sido parte del equipo ;D), lo cómoda que me he sentido en el área de trabajo, poder enterarme POR FIN de todo (no como cuando vas de 10-13 en 4º y 5º y para cuando llegas ya han repasado todos los pacientes y no te enteras de nada xD), ver la evolución de muchos pacientes desde que ingresan hasta que se van de alta pasando por cómo han estado todos los días... 

Ha sido muy muy agradable no ser un cactus (mi madre insiste que el cactus más bonito del hospital, pero, en fin, un cactus es un cactus, y además lo dice mi madre que no es muy objetiva) y poder hablar con los pacientes, palpar, auscultar, explorar, hacer minirecaditos, escribir algún evolutivo o historia clínica, coger el teléfono (bueno, lo de coger el teléfono ya es... Yo lo hago con mi mejor intención, evidentemente, pero no os creáis que no he metido la gamba alguna vez).

Si en el fondo mi madre va a tener razón, el cactus más bonito del hospital ;P


Me he sentido mucho más suelta que en cursos anteriores con los pacientes, y lo he agradecido.
Comprobar que puedo estar tranquila y disfrutar de hablar con ellos o los familiares, ver que efectivamente hay una evolución desde que empecé hasta ahora, aprender de mis errores o de los de al lado (las equivocaciones de los demás enseñan menos pero también enseñan) y hacerlo un poco mejor la vez siguiente (o al menos intentarlo, que en el fondo es lo que cuenta).


Estando en Infecciosas, he aprendido mucho sobre el manejo de antibióticos (qué fármacos atacan qué microorganismos, qué combinaciones son buenas, cuáles son las pautas más comunes...) pero también sobre heridas sobreinfectadas, celulitis, espondilodiscitis, VIH...

Me ha parecido que la patología era muy variada; al fin y al cabo, ¡todo se puede infectar!

Además tengo la sensación de que los pacientes que atendimos eran muy distintos entre sí, con situaciones basales diametralmente opuestas tanto en el terreno cognitivo como en la edad, la pluripatología de base, los problemas familiares y/o sociales o  la barrera del idioma.
Y creo que eso es muy bueno para mí como estudiante, porque no tiene nada que ver el trato con unos o con otros y me ha encantado poder absorber como una esponja las distintas formas de actuar de unos u otros miembros de la plantilla.


He podido hasta enseñar, ojo al dato.

A estudiantes más peques, evidentemente.

Sería curioso enseñarle a un residente; y a un adjunto ya ni os cuento.


That's how we change the world. Good people raising their babies right.

Me ha gustado muchísimo enseñar lo poco que sé. Y no solo enseñar, sino apoyar, animar, resolver dudas de "¿y esta asignatura?", "¿y la academia del MIR?" etc, etc, etc.

Aunque, dándole la vuelta a la tortilla, me he dado cuenta de lo difícil que es enseñar.

Tú estás concentrado en algo que no sabes hacer o sí sabes hacer pero todavía te queda un mundo por aprender para hacerlo mejor (y quieres hacerlo mejor, obviamente, cuando no te están metiendo presión por detrás), estás agobiado porque tienes que llegar a escribir las notas de ingreso y las altas de tropecientos pacientes y además el busca no deja de sonar... y encima tienes que enseñar.

Toma ya.

Que yo sí me considero en la obligación de hacerlo porque los estudiantes de ahora somos los médicos del futuro y porque a mí siempre me ha gustado que me presten atención y me quieran enseñar y me parece lo justo devolver el favor echando un cable a los que vienen detrás, pero reconozco que poniéndome en el lugar de los resis/adjuntos, me parece considerablemente costoso y cansado.


Así que muy satisfecha con esta rotación. 

Disfrutar, aprender, mejorar, participar. ¿Qué más se puede pedir?

"Apunta a la luna; si fallas, estarás entre las estrellas"

El dibujo lo he encontrado de Pinterest, pero no he podido encontrar de quién es.


viernes, 29 de diciembre de 2017

Rentabilizar el estudio parte 3: Mi forma de subrayar

¡Hola!

Felices fiestas y esas cosas :)



Esta entrada me la pedisteis hace tiempo, así que aunque con retraso aquí está. 

¿Qué es subrayar?

Subrayar es remarcar ciertas palabras, oraciones o párrafos de unos apuntes/libro/lo que os dé la gana con colores de subrayadores/bolígrafos/lápiz/lo que os dé la gana.

Bien, hasta aquí fácil.

Y ¿para qué me sirve a mí subrayar?

En mi (repito, MI) caso, subrayar es útil por dos motivos:

1. ORDEN. 

Estáis sorprendidos, ¿a que sí? 
Clasificar la información en títulos, subtítulos, apartados y subapartados es una de las mejores cosas que me ha aportado a mí subrayar.

Igual os parece una soberana tontería. 

Pero a mí me ha ayudado muchísimo durante toda la carrera a amueblar la información, saber lo que estoy leyendo y con qué se relaciona... Se parece bastante a lo que haces con la información al escribir esquemas; la repartes dependiendo de a qué categoría corresponda y vas dibujando tu mapa mental.

2. IMPORTANCIA.

Esta es más típica, seguro que os suena más. 

Si hay algún dato súper-hiper-mega-melotengoqueaprenderdememoriaporquefijoquecaeenelexamen (os mola la palabra que me acabo de inventar y lo sabéis) dato, lo subrayo con el color más fosforito del estuche.

También me ha gustado (especialmente los últimos dos años) resaltar la información que no está tan claro que sea pregunta de examen pero tiene la mala costumbre de ser muy concreta y escurridiza para la memoria. 

La marco así para saber que me tengo que fijar en ella especialmente en las siguientes vueltas.

¿Vueltas? ¿Qué es eso de las vueltas? 
Te lo explico en esta entrada.

¿A qué me refiero? Nombres de signos radiológicos, maniobras exploratorias, clasificaciones, TNMs... 

Seguro que sabéis de lo que estoy hablando.

Y si no ya sabréis de aquí a un tiempo, no os preocupéis que todo llega y los TNMs no iban a ser menos.
¡Vivan las letras de canciones y citas de libros/series/pelis!
Mucho más útiles que los TNMs, dónde va a parar


Vale, ¿y esto cómo lo hago?

Como te dé la gana.

Hay tropecientos tipos de elementos en las papelerías: lápices normales y de colores, bolígrafos de colores más sobrios y más arcoiris, subrayadores de punta gruesa, subrayadores de punta fina, subrayadores en  roll-on...

A mí me ha gustado siempre, desde el inicio de la carrera, utilizar subrayadores de punta fina porque me parece más limpio; marco lo que quiero sin disminuir la claridad del texto (a nivel físico me refiero, las letras negras sobre fondo blanco).

Cierto es que lo que os comentaba de las preguntas de examen y las cosas que no hay forma de aprenderse más que machacando, machacando y requetemachacando me gusta marcarlas en  subrayadores de punta gruesa.

Por cambiar :)

¿Cuál es mi forma?

Por si necesitáis ideas, aquí os dejo mi táctica:

- Títulos, subtítulos y apartados. Suelo "pintarlos" con el mismo color pero los títulos redondeo la palabra y subtítulos la subrayo. (Por ejemplo, no siempre lo hago de la misma forma).
Tenía un orden preestablecido de forma que solo con verlo ya sabía qué info iba dentro de cuál.

- Usar uno o dos colores megafosforitos para las preguntas de examen o datos a memorizar.


En el MIR nos recomiendan subrayar únicamente lo imprescindible, así que ya os contaré cómo me las arreglo y qué trucos utilizo :)

Hasta entonces...

Se nota que no me gusta nada Mafalda, ¿verdad?

Que os vaya lo mejor posible :)

domingo, 26 de noviembre de 2017

Rotación por Cardiología Infantil (Sexto)



Ay, el corazón...

Qué órgano más bonito y poco amigo del estudiante...

Me refiero a que, a mí al menos, me parece uno de los órganos más complejos de entender a nivel de fisiología y de pruebas complementarias; que levante la mano el/la estudiante que sepa leer bien un electrocardiograma a pesar de las múltiples veces que hemos estudiado el corazón en la carrera.

¿Y qué tal si hablamos del ecocardio?

Pues eso.
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Yo cuando me dejaron trastear con el ecocardiógrafo
¿Qué contaros de estas prácticas?

Durante la rotación he ido a la consulta, a la Unidad de Cuidados Intensivos tanto Neonatales como Pediátricos y al quirófano.

Vamos, que he husmeado todo lo que he podido :)

Y todo muy muy interesante pero tremendísimamente difícil.

Las UCIs me han impactado mucho.

Ver a un niño, una persona minúscula en una cama enorme, abarrotado de cables, con mascarillas y/o vendas y/o vías por todas partes es terrible.
Y todavía se les veía jugar con globos o saludarnos con entusiasmo al pasar por al lado de sus boxes.

Sin embargo, los que me partían por dentro eran los padres. Día y noche, con ojeras hasta el suelo,asustad@s, preocupad@s, dispuest@s a darlo todo por sus niñ@s.

¿Y la consulta?

La cardio infantil no tiene nada que ver con la de los adultos, las patologías que se estudian son completamente diferentes.
Cardiopatías congénitas, canalopatías, síndromes pluripatológicos poco frecuentes...

La mayor parte de los pacientes venían para revisiones con final feliz de cardiopatías operadas que habían quedado razonablemente bien o soplos que habían desaparecido.

Pero, como siempre, un hospital es un hospital, y siempre se ven ejemplos de lo dolorosos que pueden ser los envites de la vida: niños con veinticinco operaciones o pacientes a los que estar enfermos desde tan pequeños les ha desestructurado la cabeza y cuando se van haciendo mayores tienen que lidiar con ello.

Esta rotación ha tenido su parte bonita y su parte dura.

Ver a los niños reírse, parlotear, llorar a pleno pulmón y callarse de golpe porque les hacías alguna monería con algún juguete u objeto que sirviera como tal (dale un boli de color a un enano de dos años) o sonaba alguna canción ha sido genial.

Ha sido lo mejor, de hecho.

Capaces de arreglarte el día por muy mal que hubiera empezado.

Es increíble todo lo que se puede observar desde este lado del escritorio.
Qué diferentes son los niños, los padres, los matrimonios, los hermanos, las parejas, las familias...entre sí. De un paciente a otro.

Pero la enfermedad puede ser muy jodida. Y destruir muchas cosas. Y lo poco que puedes hacer al respecto como médico, y como estudiante ni os cuento, es frustrante. Muy frustrante.
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-Hazel, ¿qué podemos hacer por ti?
Sacudí la cabeza y empecé a llorar otra vez.
- ¿Qué podemos hacer?- volvió  a preguntarme
Me encogí de hombros.
Pero ella siguió preguntando, como si hubiera algo que pudiera hacer, hasta que al final me arrastré por el sofá hasta su regazo, mi padre se acercó y me abrazó muy fuerte las piernas, yo abracé a mi madre por la cintura, y me sujetaron durante horas mientras subía la marea.

"Bajo la misma estrella" de John Green


En el quirófano he alucinado en colorines y por fin he visualizado cómo se intentan arreglar ciertas cardiopatías.

Los movimientos del corazón, los músculos papilares de las válvulas, los grandes vasos, el ductus...
¿Y la circulación extracorpórea?
Bueno, bueno. bueno.
Cosa número dos que me ha parecido ciencia ficción de este año.
La cirugía fetal me volvió todavía más loca pero esto también fue im-presionante.



¿Qué he aprendido durante esta rotación?

- A nivel personal: a apreciar todavía más si cabe cada pequeño instante de alegría, cada sonrisa y cada abrazo. Mi salud, mi propio cuerpo. Mi familia.
A soltarme otro poco más con los pacientes y sus familiares, explorando, explicando y jugando con los niños.
A comunicarme con los diferentes miembros del equipo, que cada uno somos hijos de nuestro padre y de nuestra madre y no siempre es fácil. De hecho, eso es una de las cosas que más me cuestan de la jungla que es un hospital: las relaciones interpersonales. Y, no obstante, son una de las razones por la cual me levanto con una sonrisa para ir a las prácticas.

- A nivel teórico: electro + electro + electro + ecocardio + ecocardio + ecocardio + auscultación + auscultación + auscultación.

¿A que os gusta mi resumen?

También repasar las cardiopatías congénitas, aprender la asociación de algunos fármacos con la cardiotoxicidad, intentar (intentar) recordar los nombres de los síndromes que suelen traer afectación cardiaca consigo...

Evidentemente, he necesitado ayuda para aprender tantas cosas; aquí os dejo los enlaces a mis trucos del almendruco ;P
- A nivel práctico: He intentado aprender a realizar una exploración ecocardiográfica...y bueno, los resultados no son fantásticos pero seguiremos trabajando en ello si algún día me surge la oportunidad xD
Y lo que ya os he comentado, hacer oído y más oído y más oído con mi mascota el fonendo :)


¿Conclusión?

Me ha gustado, he aprovechado todo lo posible, me he quedado con la sensación de conocimiento inabarcable y con la "rabia" de no haber podido comprender a fondo los casos complejos de las UCIs por falta de ¿tiempo? ¿dedicación?
Son casos muy difíciles en los que todos tenían dudas sobre cómo actuar... con suerte si llegué a entender el problema de base xD

De la consulta he salido mucho más satisfecha. Era más asequible para mi nivel, entonces mi sensación de inpetitud no era tan grande; hasta sentía que controlaba un poco la situación los últimos días.


¿Y la pediatría?
Lo mejor, los niños.
El resto no me emociona tanto.

Pero ya veremos :)

Ahora os toca a vosotr@s: ¿Os gusta la cardio? ¿La pediatría? ¿Habéis rotado alguna vez por aquí?



domingo, 29 de octubre de 2017

Rotación por Ginecología y Obstetricia: Área de Partos (Sexto)

Jejejeje

Otra vez en uno de mis sitios predilectos del hospital :)

No lo he elegido yo, I promise.

Ha sido el universo haciendo de las suyas jajaja






¿Qué contaros de estas prácticas?

Que me siento afortunadísima de haber podido acompañar a todas esas mujeres y sus parejas o familiares en el viaje aterrador, agotador, doloroso y milagroso que es dar a luz.
Haber podido darles la mano, animarlas, consolarlas, felicitarlas, tranquilizarlas.

Que he salido más de un día de un paritorio con ganas de llorar de la emoción.

Que me he visto fuerte como estudiante, he tenido toda la iniciativa de la que he sido capaz, he vencido la timidez lo máximo posible... y lo he notado.

Que me ha encantado explicar a los estudiantes de un curso menos lo que sé. 

Que he tenido la oportunidad de ver algunas de las cirugías más bonitas e increíbles que he visto nunca.
Se me salían los ojos de las órbitas con la cirugía fetal. ¿Introducir un trócar en la barriga de una mujer embarazada para coagular vasos sanguíneos de la placenta? Ciencia ficción.

Que me he sentido sobrecogida por el intervencionismo y la urgencia de esta sección de la especialidad.

Que me he comido la cabeza sobre si yo tengo lo que aparentemente se necesita para ser una buena ginecóloga y ser feliz con ello.



Nacho Quiroga

El cuerpo de una mujer transformándose para generar una VIDA que empieza siendo una célula para acabar siendo un BEBÉ que CRECE hasta ser un ADULTO.
Alucinante.



¿Qué he aprendido?

A nivel personal:

He ganado soltura en el trato con los pacientes y sus familiares; al principio me sentía bastante cohibida, pero conforme transcurrían los días y las semanas iba afianzándome y me sentía cada vez más cómoda, sobre todo a la hora de animar a las parturientas.

Respecto al resto de profesionales sanitarios con los que he tratado, tengo una palabra que lo resume todo: desparpajo. Naturalidad. 
Cuanto más tranquila y campechana he sido con más naturalidad me han tratado y la comunicación ha sido mucho mejor en general. ¿Resultado? Los días se hacen mucho más agradables.

Me he esforzado durante toda la rotación por ser proactiva, animarme a preguntar lo que no entendía, pedir permiso para meter la nariz en todo lo posible, moverme entre las distintas vertientes de la sección (he estado con los gines, evidentemente, pero también con matronas, auxiliares, anestesistas, enfermeras del nido... he subido a la UCI, al quirófano... Vaya, que me he pegado a cualquiera que pudiera enseñarme algo jaja)

He ganado confianza en mí misma; al fin y al cabo no es lo mismo imaginarte haciendo algo y creyendo en que lo harás que estar realmente en el terreno de juego y saber que lo estás haciendo.

A nivel teórico:

El manejo de los casos más frecuentes en un Servicio de Partos (lo sé, estáis pensando ¿qué más aparte de partos se ve en un área de partos?): las Roturas Prematuras de Membranas Pretérmino (RPMPT), la Amenaza de Parto Pretérmino (APP), la preeclampsia, qué hacer cuando una mujer tiene tal o cual serología positiva, cuando lleva mucho tiempo de trabajo de parto y no dilata...

Por supuesto, absorber con los ojos cómo se realiza y se sutura una episiotomía (incisión que se practica en el periné para facilitar la salida de la cabeza del feto cuando el parto está siendo costoso para que no se desgarre el tejido de forma imprevisible y más cruenta), cómo son las cesáreas de partos gemelares, cómo son los partos de nalgas (cuando lo primero que asoma del bebé por el canal del parto son los pies o el culo en lugar de la cabeza) y un largo etc.

Me he entrenado en la interpretación de los cardiotocogramas (registros simultáneos de las contracciones uterinas maternas y la frecuencia cardiaca fetal), que es algo que me faltó durante el curso anterior porque no me dio tiempo a estudiarlo con un poco de fundamento y que por lo tanto me hacía bastante ilusión aprender :)

Y en el quirófano he aprendido (¡¡por fin!!) la anatomía quirúrgica del aparato genital femenino, y los pasos de varias cirugías.
Me encantó poder ver varias histerectomías tanto vaginales como abdominales, mallas suburetrales, alguna operación con cirugía plástica... y enterarme de verdad de lo que estaban haciendo en cada momento.

Qué pasada. 


A nivel práctico:

He aprendido (ejem ejem aprendido... empezado a aprender más bien diría yo, pero por sonar un poco más pro lo dejo en aprendido ;P) a realizar e interpretar (hacer sin saber lo que estás haciendo no tiene ningún mérito) tactos vaginales.

¡Y me he lavado en el quirófano! Dos cirugías muy sencillas y no hice más que sujetar un instrumento, pero me gustó mucho la sensación. 



Os dejo aquí los enlaces a algunas fuentes que a mí me han servido mucho durante esta rotación:




Domingo Álvarez Gómez

Joder con las mujeres y nuestro cuerpo. Qué pasada.


jueves, 28 de septiembre de 2017

Como un feto

¿Sabéis esa escena de "Anatomía de Grey" en la que los residentes la lían parda (pero parda pardísima) y Meredith le dice a Bailey "I hate them when they're babies"?

Y si no lo sabéis, yo creo que con que os lo imaginéis es suficiente.

Pues yo no soy un bebé, ¡soy un feto!

Este curso, con su rotatorio, el MIR, el TFG... después del veranazo que me he pegado (:D) y después de tantos años de "clase>estudio>examen" son como la salida de un feto al mundo exterior.

Yo soy ese feto. Y todavía estoy intentando aprender a respirar.

Yo resistiéndome a que me expulsen de mi comodidad estudiantil



Iratxe, eres una tremendista de la pera.

¿Yo? Nah, solo un poco.

Es posible que en esta analogía tan friki tenga que ver que he estado un mes rotando por Gine... 




Pero vamos a ver; 
Rotatorio (que la mayoría de los días salgo tardecillo porque es que siempre encuentro algo interesante que ver, lo que tiene ser curiosa) + MIR (¡ajá! Os prometo que yo pensaba que este año iba a ser relajado y suave cual camino de rosas... Pero ya se encarga el calendario que me dice que me tengo que leer el manual de Endocrino en una semana de hundir mi gozo en un pozo (¿de verdad sois capaces de leeros en condiciones semejante texto en el que casi todo es importante y denso con tan poco tiempo?) + cosas importantes pendientes en la vida de una persona que hace más cosas además de estudiar Medicina = ¡No me da la vida!

Y todavía no he ni olido el TFG. Pero ni olido. 



Iratxe, leéte tu entrada anterior. Imprímetela y leétela, por favor. 



Ya, ya, ya sé.

Que se me pasará. Que encontraré una forma de equilibrarlo todo.

Lo hice con los años de culopegadoalasilla de la carrera, ¿por qué no habría de hacerlo ahora?

Lo que ocurre es que yo soy yo (menos mal, ¿eh? Íbamos a tener un problema si no) y si no lo cuento, reviento.

Explotar mi caos en una libreta, como dice Iris Roig.

Pero esta no es la actitud ni el estado anímico que quiero mantener. 

Soy más feliz cuando estoy tranquila.

Así que, como os contaba en el último mail, ahí vamos; buscando la calma. Confiando, y buscando la calma.


¡Ese es el espíritu!